El cuarto de baño era diferente de cuando lo había visto por primera vez. La habitación en sí no había cambiado en absoluto. Ella ya no era la misma persona que cuando había conocido este espacio. La bañera con forma de jardín la invitaba a entrar. Después de los últimos dos días, sin duda le vendría muy bien. A Will aún le quedaba un rato para llegar, así que pensó que debía tomarse su tiempo. La abrumadora cantidad de mandos y grifos no iba a intimidarla esta vez.
Vertió generosas cantidades