La semana de Matías había sido nefasta, en especial luego del accidente de Charlize en la piscina. Su corazón se debatía entre decirle lo que sentía o no, pero él mismo minimizaba lo que la chica sentía y seguía creyendo que él era un capricho nada más.
Esa semana le había tocado el turno de noche junto a Dalton, aquella era la última y decidieron quedarse solo para los llamados.
Casi a las once, reciben un llamado por disturbios en un bar cercano a donde ellos se encuentran apostados, así que