Charlize está aburrida, metida en el despacho de su casa, trabajando en algunas cosas que quiere avanzar. Ve la hora, con pesar ve que apenas son las nueve la noche.
Mira el alto de papeles que tiene delante de ella y decide que es hora de moverse. Luego del accidente en la piscina, Gerard no se ha quedado tranquilo y se volvió peor cuando le dijo que se iría a vivir sola.
Lo aceptó de mala gana, pero eso no lo detuvo para estar pendiente de ella toda la semana. Sin embargo, es viernes y todo l