Mundo ficciónIniciar sesiónSaravi.
Lloré por un buen rato, lo necesitaba, sentía que mi cuerpo era como un trapo que Omer decidió maltratar hasta el cansancio.
Me ovillé en un rincón. Este lugar no tenía cama, ni mesas, era un cuarto totalmente despojado de pertenencias, con una manta sucia cerca de la puerta.
Pensé en Kalil, en lo que estaría pensando con mi ausencia. No estaba segura que estaba creyendo de







