Capítulo 37

Saravi.

Mis ojos se abrieron lentamente, la primera ráfaga de imagen que entró en mi cabeza era el rostro del rey observándome.

Estaba sentado en mi cama con la misma ropa que ayer en la noche, su cabello estaba desordenado y tenía los ojos muy rojos. Me asusté mucho.

Me senté de un tirón mientras le tomé el brazo.

—Tu padre…

—Se quedó dormido hasta ahora —respondió débilmente.

—¿Cómo está? —pregunté preocupada

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP