Mundo ficciónIniciar sesiónSaravi.
Me entristecía ver ese rostro preocupado que tenía Kalil, ahora que Umar se encontraba realmente enfermo. No sabía cuál era su condición, pero mañana por la mañana iría a preguntarle a Janí en que posición se encontraba su enfermedad. Jamás había congeniado con él, su forma de actuar siempre fue déspota y siempre me mantuve a raya.
Sin embargo, él era el padre de mi esposo, y todo lo que a Kalil le doliera a mí también me afectaba, así que rea







