Mundo ficciónIniciar sesiónKalil.
Cuando abrí la puerta, el rostro de mi madre apareció, su mirada se giró hacia ella detallándola de arriba hacia abajo mientras hacia una mueca en su rostro.
Por alguna razón me dieron ganas de reír al ver su expresión, Saravi era muy evidente, aparte sus labios estaban muy hinchados, debo confesar que fui muy brusco al besarla.
—Necesito hablar contigo, Hijo —dijo por fin Zura







