CAPÍTULO 92: LA VERDAD EN CARNE VIVA
Vanessa
Desde que volvió del hospital, lo he tenido aquí en casa, bajo mi techo, durmiendo en mi cama, comiendo mi comida, y sin embargo, no logro doblegarlo. No del todo, no todavía. Camina por los pasillos como un fantasma que no sabe dónde pertenece. No me toca ni me mira como antes, con desprecio, pero sigue aquí. Y mientras esté aquí, sigue siendo mío, aunque nunca lo haya sido de verdad.
No estoy enamorada de Derek Kingsley, jamás lo estuve, lo admiré,