CAPÍTULO 90: EL MONSTRUO TENÍA NOMBRE
Jonathan Kingsley
Los errores del pasado no desaparecen, se disfrazan, se ocultan en trajes caros, en acuerdos firmados con tinta, sonrisas cínicas y matrimonios vacíos. Los errores del pasado caminan por los pasillos de este hospital con tacones altos y perfume importado. Yo lo sé porque yo los ayudé a caminar.
Estoy sentado en una de las sillas junto a la máquina de café que siempre está rota. Miro por el ventanal opaco del pasillo y me cuesta entender có