CAPÍTULO 89: AGUANTAR DESDE AFUERA
Maddison
Han pasado tres días desde que me miró a los ojos y me preguntó quién era.
Tres días desde que el amor de mi vida se despertó en una cama de hospital con la memoria atrapada en un pasado donde yo no existo. Tres días donde no he podido tocarlo, hablarle, ni siquiera mirarlo de cerca sin que alguien venga a sacarme. Siento que estoy viviendo un duelo en cámara lenta, uno donde el cuerpo sigue vivo, pero el alma que me conocía ha desaparecido.
Me quedo