Maddison
No entiendo por qué acepto.
Tal vez porque Derek me mira como si fuera a derrumbarse si le digo que no, tal vez porque verlo lanzarse sobre Andrew despierta algo que he intentado enterrar, o tal vez porque, a pesar de todo, mi corazón sigue latiendo con fuerza cuando él dice que me necesita.
Lo cierto es que asiento sin pensar.
Me vuelvo hacia Andrew. Sus nudillos aún están rojos y su respiración agitada, la rabia en su rostro se mezcla con algo más difícil de digerir: decepción.
—Lo s