CAPÍTULO 15: ULTIMATUM
Derek
El teléfono vibra sobre la mesa mientras estoy sentado en el balcón del hotel, viendo cómo la luz del atardecer se funde con el océano. El número que aparece en la pantalla hace que un nudo se forme en mi estómago. Gregory Beaumont.
Contesto sin emoción.
—Gregory —saludo.
—Tenemos que hablar —dice con ese tono de voz que es una mezcla perfecta entre amenaza y cortesía falsa—. Mañana a primera hora en mi oficina.
Cuelga sin darme opción a discutir. Así es él. Siempre