CAPÍTULO 136: PREGUNTAS CURIOSAS
Derek
Horas después, me encuentro en el despacho de Vivian. Mi madre está de pie, con los brazos cruzados y su ceño perfectamente fruncido. Parece una estatua tallada en hielo. Inmóvil, crítica, juzgando con esa mirada que siempre ha tenido el poder de hacerme sentir como un niño incapaz.
—Firmar el divorcio ahora solo echa más leña al fuego —espeta—. ¿No te das cuenta de que cada paso tuyo arrastra a la empresa contigo?
—La empresa no se va a caer porque deje d