Isabella
Desperté con la luz del sol entrando a raudales por las ventanas y el sonido de pájaros afuera. Mi cuerpo se sentía como si lo hubiera atropellado un camión.
Me senté de golpe, con el corazón saltando cuando recordé dónde estaba. Salté de la cama y empecé a guardar mis cosas. Mis jeans viejos, mis camisetas favoritas, incluso el pequeño collar que mi mamá me dio antes de morir.
Lo metí todo en mi mochila, cerrándola bien fuerte como si pudiera retenerme adentro o afuera. No iba a queda