Cuando corté la llamada con Alice, me esforcé en poner mi mejor cara. En realidad, no estaba particularmente emocionado por salir con ella otra vez, al menos no en gran parte. Tenía una mezcla de sentimientos al respecto. Por un lado, había algo intrigante en ella que me mantenía interesado, pero por otro lado, sabía que nuestras salidas anteriores no habían sido precisamente emocionantes. Me resultaba difícil ignorar la sensación de monotonía que acompañaba cada encuentro.
Sabía exactamente a