33. ¿Qué me ha hecho?
Regina se quedó estática ante el beso de William, al menos, así fue durante unos segundos, en los que su mente entró en conflicto sin saber cómo reaccionar ante esa acción; sin embargo, la suave caricia de William sobre su mejilla, hizo que la mente se le nublara y se entregara al momento, sin importar que tuviera al pequeño en sus brazos.
Con lentitud, Regina abrió sus labios y empezó a corresponder el beso de William, le dio acceso al interior de su boca, lo que hizo que él emitiera un suave