15. Haciendo guardia
William era consciente de que estaba cometiendo un terrible error, además de no estar comportándose como el caballero que era, pero fue imposible no mirar a Regina, era una imagen cautivadora y hechicera. Él no era casto y había conocido el cuerpo perfecto de varías mujeres, pero la joven madre tenía algo que lo atraía como un imán.
Regina levantó la mirada al sentirse observada, un escalofrío recorrió su cuerpo al pensar que estaba siendo espiada por un extraño, pero al no encontrarse con nad