Capítulo 75.
Zarya.
—Yo no juego a nada. No digo lo mismo de tí, Soberbievans. —suelto caminando para tomar el aire que siento muy espeso en donde estoy. —Creí que te habías largado ¿Qué quieres?
—A tí… Te quiero tras las rejas, Boss. —corrige pasando saliva. Siento sed. El corazón se me quiere salir del pecho.
—Sigue soñando, comandante. Tus ojos no verán tal cosa. —me burlo. . Aunque su respiración agitada me hace odiarlo. La sangre me hierve. —Mejor dile a la mujer que tienes ahí que gima más fuerte p