Capítulo 132.
Bennett
—Sabía de tus encuentros fortuitos en lugares poco concurridos, pero nunca imaginé que fueran de este tipo. —el único integrante de mi equipo camina con la alerta en todo su semblante.
—Es en el último piso.
—Y supongo que ascensor no hay. —se queja. —Mis días de hacer ejercicio son del 32 al 35 de cada mes, no hoy.
—¿Algún día dirás algo coherente, Adam? —le reprocho sin nada de paciencia.
Ambos nos adentramos al sitio, en donde miramos lo agrietado que está el edificio. Moho, rat