La empleada se apresuró a asentir y dio media vuelta para encargarse de los regalos.
Cuando Ricardo se enteró de que los obsequios habían sido devueltos, no mostró reacción alguna, simplemente ordenó que siguieran enviándolos.
Justo cuando Mateo pensaba que esos detalles solo llegarían a la residencia Santillán, Ricardo apareció en persona en la fiesta, regalos en mano.
Era una recepción organizada por amigos cercanos de la familia Santillán, y también la primera vez que Natalia asistía a un eve