Al día siguiente, Isabela Gómez, la amiga de la infancia de Ricardo, los encontró semidesnudos. Devastada y con los ojos enrojecidos, Isabela salió corriendo, pero tuvo la desgracia de ser arrollada por un camión fuera de control. Murió en el acto.Desde ese momento, Natalia sintió que Ricardo Montenegro se había convertido en otra persona.Con una frialdad pasmosa, él se encargó del funeral de Isabela, se casó con Natalia, compartió su cama cada noche y, con la misma impasibilidad, le dijo que no quería hijos todavía, obligándola a abortar una y otra vez.Tras el decimoctavo aborto, Natalia sufrió una hemorragia severa. Agonizando en la mesa de operaciones, oyó al médico llamarlo por teléfono.Y él, imperturbable, respondió: "¿Ya se murió? Avísenme cuando esté muerta."En ese instante, Natalia finalmente comprendió: él la odiaba.Odiaba que ella se hubiera ofrecido a él aquella noche, odiaba que, por un giro del destino, ella hubiera sido la causa indirecta de la muerte de Isabela.Mi
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