Capítulo 23: Gatita.
Sasha la levantó en sus brazos para subirla a la habitación principal de la casa, donde lo único que había era una gigantesca cama con mantas y cojines blancos que estaban esperando por ellos para terminar totalmente manchados.
Sol no podía dejar de besar a Sasha, su boca era deliciosa y ella solo quería probar más y más de aquellos labios que la enloquecían.
Cuando Sasha puso sus pies en el suelo, Sol puso la mano en su pecho empujándolo suavemente hasta que terminase sentado en la cama y aun