Capítulo 22: Estamos en mi refugio.
–Veo que no pasas de ser una gata callejera. Me pregunto en qué esquina Sasha te habrá encontrado. –Escupió Heidy mirando a Sol asqueada, porque no podía aceptar que Sasha le había estado ignorando durante un año por una mujer que ella consideraba ser insignificante y sin clase.
–Pues deberías de tener más cuidado porque esta gata tiene las uñas muy bien afiladas y podrían hacer un buen estrago en esas dos salchichas que tienes en el lugar de los labios. –Contestó Sol levantando la barbilla par