Capítulo 24: Una subasta.
Entre besos y caricias, así fue como Sol despertó a la mañana siguiente. Sintiendo las manos de Sasha recorriendo su cuerpo mientras que él repartía varios besos en su espalda con cariño.
–¿Quién eres y dónde está la bestia que me sumergió en un mar de placer y lujuria durante la noche? –Preguntó Sol con la voz soñolienta, disfrutando de aquellos besos suaves que estaba recibiendo.
–Sigue aquí adentro, así que no le provoques porque ahora solo necesitas descansar y muchos mimitos. –Respondió Sa