Llegaron a Shanghái y un auto privado los llevó a Xuzhou, donde finalmente pudieron descansar en la suite de un elegante hotel.
Victoria pensó en protestar cuando se dio cuenta que su habitación en realidad era uno de los dos dormitorios de la gran suite en que se hospedaron, pero estaba cansada y tampoco tenía caso, si ahora su rol también era el de “novia de Adrián”, lo que debe es agradecer que no comparten la misma cama. El día siguiente fue un desastre para Victoria, el jet-lang estaba hac