Los ojos asombrados de Victoria cayeron sobre Adrián — Me pides permiso después de haber entrado, no te parece un poco tarde.
La respuesta de Adrián fue comerle la boca nuevamente antes de levantarse del sofá y cargarla de un solo envión.
— Si es así, entonces este no es el lugar donde quiero estar contigo.
Las protestas que pensó saldrían de su boca, no se hicieron presentes, todo fue frenado cuando Adrián puso su mirada en ella, hipnotizándola de nuevo.
Adrián caminó con ella en brazos hasta