Adrián se despertó algo perezoso producto del insomnio de anoche, precisamente hoy que le urge llegar a la oficina se levanta tarde. No es por nada, pero se levantó con una incomodidad en su pecho, como si un mal presentimiento hubiera hecho nido en su corazón, el auto de Victoria estaba en el garaje, pensó en esperarla para salir juntos pero una llamada urgente del puerto cambió sus planes.
Sólo pudo volver después del almuerzo a la oficina y lo esperaba el jefe de soporte informático para alg