Mundo ficciónIniciar sesiónLos dos desquiciados, no hacen algo para hacernos daño, si no que, se quedan inmóviles mirando sus pies o nada en específico, por lo que, con disimulo, reviso los bolsillos de Taddeo, implorando encontrar algo.
— ¿Tienes algo que nos pueda ayudar? — pregunto en un susurro.— Lo siento, mami. — dice Taddeo con voz quebradiza.— No te preocupes, estaremos bien. lograremos salir de esto, ¿sabes por qué?&






