Mundo ficciónIniciar sesiónSu mirada no era fría o tranquila como la veía cuando solo era su secretaria o solo la niñera de Taddeo, sino que, estaba cargada de remordimiento y culpa. Es evidente que se siente mal por lo que me han hecho y es por eso, que acaricio su mejilla y le hablo.
— No es culpa tuya o de Taddeo. Ninguno de ustedes puede controlar las acciones de otra persona.— No te había pasado algo así desde que te acercaste a nosotros.— Eso e






