Desperté de golpe, sudando, mi respiración agitada, volviendo rápidamente mi vista a un lado, buscando que se encontrara a mi lado como todas las noches desde hace más de dos años, tragando me volví a acostar, esta vez mirándolo, sin apartar la vista de su rostro pacífico, respiraba con lentitud, de forma constante y tranquila, a un ritmo suave que hacía hipnótico verlo. Mi mano camino desde su cintura hasta sus hombros, pasó por su cuello hasta su mejilla, mis dedos traviesos molestaron a su b