Estaba por acostarse a dormir cuando tocaron la ventana de su habitación,un toque único que Noel ya conocía bastante bien,su corazón se encontraba en su garganta con ganas de salir por su boca,sus manos temblaron junto a sus piernas y dejó ir un suspiro para abrir la cortina y verlo a él. Lo miraba con sus ojos negros sin mover un solo músculo de su rostro,la lluvia caía sobre él empapando su cuerpo,Noel abrió la ventana y entró de un salto como de costumbre.
—¿Por qué tienes que venir cuando