Abro mis ojos, casi no podía ver nada. Todo se veía borroso, mientras que me dolía todo el cuerpo. Sentía como si un camión me hubiera arrollado con mucha fuerza. De pronto empiezo a oír una voz sonora, bastante agradable al oído debo decir.
––Belle, Belle.
¿Acaso era Sol? Pero no podía responderle, me sentía mareada así que deseaba con todas mis ganas, que Sol siguiera hablándome,
––Belle, ¿me escuchas? ––Y de pronto mi mirada pudo enfocar la hermosa cara de Sol, con su delgada nariz respingad