Hoy era el día. Me casaría con Alejandro Ferreira.
La fiesta se llevaría acabo en la mansión de Alejandro. Se habían puesto varias carpas, una en donde nos casaría un pastor de la iglesia cristiana, mientras que, dentro de la más grande, se llevaría acabo la fiesta. Estaba muy nerviosa, esperando en mi habitación, mis pies estaban destrozados, ya que, por la tensión de la boda me puse a baila ballet como una loca. Podía ver todos los arreglos desde mi ventana, viendo como la hermosa fuente sac