Isla
Observó a Reece desde lejos y puedo ver que lo que el mexicano le está diciendo no es de su agrado, su cuerpo se está tensando demasiado y no deja de apretar la quijada cada vez que él le dice algo, sabía que lo que vendría sería grande, Reece y todos estábamos cansados de tener que esperar a que la cucaracha de Artem diera una señal de vida.
—Cuando escuche de ti, no imagine que fueras así —Alejó la mirada de ellos para ponerla en la mujer a mi lado.
—¿Así cómo? —Sonrío con un poco de pe