Yudith:
—¿A cuál quieres ver morir primero?- interrogó él.
—Primero a ella.
Tragué en seco.
Kalvin me apuntó, y yo cerré los ojos.
Encomendando mi alma al Señor.
Sin embargo, pasaron los segundos.
Se escuchó un silbido extraño, y luego Clarisse chilló tan fuerte, que temí que me rompería los tímpanos .
Abrí los ojos, y Kalvin estaba muerto en el suelo.Su cabeza era una masa horrible de sesos, huesos y sangre.
Clarisse tomaba su arma del suelo, y corría a ocultarse detrás de un sofá, y yo intent