Xavier:
Quiero creer que todo esto no ha sido en vano.Tres meses después de que ella me abandonó, dejándome herido y solo en el hospital, estoy aquí.
Sentado en el despacho de mi tío Guillermo, contemplando al despojo humano que en otro tiempo era uno de los hombres más respetados dentro de la organización.
—¡No me arrepiento de lo que hice!- masculla.- ¡tu padre era un cretino y un hijo de puta!
Y tiene toda la razón.
Mi padre realmente se merecía que su propio hermano lo envenenase durante a