En el automóvil no me dirigió la palabra en lo absoluto, estaba molesto y no sabía porque. Yo tenía muchos más motivos que él para estar enfadada, me había tratado como a una simple sumisa y ya, que podía mantener callada y bonita para cualquier ocasión. Seguía pensando en Reg, en si sobreviviría a toda esa depresión evidente que transitaba luego de que la niña fuera raptada. El lo sabía, incluso cuando nos echó lo vi en sus ojos, temía por su vida y sabía que no estaba a salvo. Iker me asegur