No era posible para nada, no podían poner a Gala en adopción porque su padre tenía la tutela y no se inició ningún juicio para quitársela. Era un engaño.
—Creí que me iban a escuchar, aunque después pensé. Bah, mira este basurero, la niña estará mejor en otra casa… —empezó a relatar, sin hacer contacto visual con nosotros, no quería demostrar su tristeza. —Ella no se quería ir, lloraba y pataleaba tanto y se aferró a mí.
Me quedé helada, no esperaba que quisiera relatarnos el momento, debía est