Grace
Una voz inesperada a mi espalda me sobresaltó y di un respingo. Me volví bruscamente y me quedé paralizada al ver frente a mí a un hombre bastante guapo con una sonrisa cortés.
Por un instante, se me encogió el corazón.
¿Por qué pensé enseguida en Apollo? Ni siquiera se parecían las voces. La de ese hombre era más suave y juvenil. Pero la forma en que dijo señorita Grace me recordó el modo en que Apollo siempre pronunciaba esas palabras.
—¿Señorita Grace? —repitió el desconocido y me sacó