Grace
—Soy yo, Hannah. He estado comiendo como me dijiste… Pero prometiste volver. ¿Cuándo vas a volver? Quiero ver al Señor Conejo otra vez.
Corría mientras la voz de la niña resonaba en mi mente.
El corazón me latía tan fuerte que parecía que iba a salírseme del pecho. Seguía adelante, apenas consciente de adónde iba; solo sabía que tenía que llegar hasta ella. Pasaba entre la gente del pasillo, jadeando.
No tuve cuidado. Choqué de lleno con alguien y el impacto nos hizo perder el equilibrio y