Mundo ficciónIniciar sesión- Vale, gracias por contestar en el nombre de Dios. Por cierto, creo que sigues siendo mi dios... Sólo griego. Cuando estoy a tu lado, es como si nada más existiera, solo tú y yo.
Puso su dedo en un panel de la puerta, haciendo que se abriera automáticamente.
- Vale, ¿debería cortarte el dedo cuando necesite entrar? ¿Es eso? - Empecé a reír.
- ¡Yo soy Dios! Gritó, abriendo los brazos cuando entr&o







