- Son las 6 y 30.
- Pronto yo... tengo que ir a trabajar. - Advertido.
- Yo también. Pero honestamente, te necesito por un tiempo... Aquí conmigo.
"No me importa llegar tarde…" sonreí, todavía acurrucada contra él.
- Hmm, estoy empezando a entender por qué no me detuve en los trabajos. – se burló.
- Creo que ha llegado mi mayor razón por ahora en mi vida. - Risas.
Sus dedos rozaron mi espalda suavemente, dándome sueño. No quería dormir, pero mis ojos comenzaban a cerrarse.
"Te despertaré con mi