Mundo ficciónIniciar sesiónAbrí los ojos, aún un poco mareada. Estaba tenso y me levanté de inmediato, recordando exactamente lo que había sucedido.
Estaba en la habitación de Héctor.
- Tranquila, Bárbara. No puedes levantarte así. – Héctor se me acercó, acostándome de nuevo en la cama.
- Descalificado, si tiene esposas, arrésteme ahora. O me escaparé. - supliqué, mientras él sonreí







