- Bárbara Novaes.
Llevaba una camisa blanca. La chaqueta estaba sobre el respaldo de la silla. Era rubio, de piel clara y con buena barba , lo que lo hacía increíblemente seductor. Sus ojos eran azules y su mirada profunda.
- Leí tu currículum.
- Me alegro de saber.
- Todavía no has trabajado en grandes empresas, ¿verdad?
- No aún no. Pero es lo que más quiero.
- Te haré algunas preguntas. ¿Puedes responderme honestamente?
- Por supuesto.
- ¿Qué sabes de Perrone?
- ¿Quieres sinceridad?
- Por fa