- Buenas noches, Bárbara. Soy Celine Casanova. - Se presentó, dándome su mano como para besarla.
Le tomé las yemas de los dedos y las moví de arriba abajo, sin saber si así era como saludabas a una mujer rica.
Observó mi mano mover la suya y cuando la solté, bajó la vista hacia sus dedos, luciendo asqueado. Dios mío, qué diferente era ella de su marido. Pero seguramente ahora sabía de dónde había sacado Heitor Casanova la forma de ser snob. Mamá Casanova no se preocupaba por ser amable.
- ¿Ella