El corazón de Isabela latió fuertemente en su pecho ante la mención de las personas que estaban en la puerta y más por la forma en que se había proyectado la persona que más esperaba. Giovani… había venido por ellos. Sus ojos picaron y lágrimas corrieron por sus ojos por el mar de emociones, porque sabía que algo en su interior se había roto.
Esa barrera que desde hacía muchos años había levantado.
De igual forma el miedo pronto se adueñó de ella al recordar la escena de aquella persona muriend