Mundo ficciónIniciar sesiónNeal insistió en ir a dejarme al pueblo, y no pude persuadirlo. Llegamos a la biblioteca que fungía también como cafetería y parecía tener buena fluidez de clientes.
Al entrar solo vi a Tuck y otra chica que no se daban abasto con los clientes.
―¡Evy! ―exclamó alegre―, creí que no vendrías.
―¿Necesitas ayuda? ―pregunté al ver que se le complicaba cargar unos libros, por lo que al mismo tiempo le quitaba peso de encima.
―Bastante, Evy. ¿Vas a quedarte? Sería bas







