Antonella
—An…
—Dijiste que te cuidarías. ¡Oh, por Dios, me va a dar algo!
Me va a dar un ataque al corazón. Sabía que no debía confiar en él, ahora mira lo que ha pasado.
Salgo corriendo para el baño porque obvio debo asearme muy bien.
—Lo siento, princesa. —Entra Damián conmigo en la ducha—. Ahora mismo mandaré a comprar las pastillas de emergencia por si acaso, aunque no creo que quedes embarazada, ya que no estás ovulando. —Posa un cálido beso en mis labios.
—Lo sé, pero igual las tomaré. N