Salir no siempre es irse.
Reacciono, y vislumbro dos chicos sentados a un sofá .
—¡Maldición! Tardaron Tela—chilla Sam , y llegamos con los rostros más tristes que existen.
Sobre la mesa el cuarzo tiembla, hasta que se prende en fuego y desaparece.
—Este aceptó el trato —suelta Sam, Mark esboza una sonrisa pícara y se acerca .
—Estaba, estábamos preocupados—dice y el corazón se me agita.
—Estela... Yo—irrumpe Asher .
—No Asher , tus intenciones no fueron buenas , jamás . Tienes que irte —digo, firme—. No quiero má