No puedes estar aquí.
Mi corazón golpea con violencia.Cierro los ojos y concentro toda la magia sumeria, mezclándola con la energía de mis lobas y con la fuerza de mi voluntad
Siento la mirada de Asher sobre mí. Su sonrisa es tranquila, casi inocente, pero hay un dejo de culpa: sabe que me engañó, pero no lo siente como traición, sino como un medio para un fin que solo él entiende.
No puedo confiar plenamente, pero tampoco puedo ignorar que sus conocimientos fueron fundamentales para manipularme.
Conserva esa son